• Prof. Cerebrón

El diablo y el satanismo

Una de las culturas más temidas, oscuras y misteriosas es el satanismo. Aquella en la cual se adora al rey de las tinieblas con cabeza de cabra, estrellas de cinco puntas y cruces invertidas, canciones metaleras con mensajes subliminales, sacrificios de animales, orgías y rituales donde se invoca a un ente maligno o se afirma que se tienen actos sexuales con él. 



Esa imagen de satanismo es la más popular debido a la influencia de las religiones monoteístas y a que varios rituales que involucran estos actos han sido practicados en todo el mundo. El satanismo suele ser confundido con brujería y a veces llega a ser mal entendido. No estoy diciendo que sea algo bueno, sino que existen diferentes tipos de satanismo los cuales algunos simplemente son protestas religiosas. 

La palabra Satán significa “el enemigo o adversario” según las religiones abrahámicas (cristianismo, judaísmo e islam) y se ha dicho que es el diablo (diablo en griego también significa adversario), la bestia, el mal encarnado, el ángel caído Lucifer que armó una guerra contra el mismo Dios creador del universo lo cual lo volvió su enemigo y fue desterrado a los infiernos. 


En este sentido, Satán en la biblia es el que da a los humanos -analógicamente a Prometeo- la sabiduría y el razonamiento al tentar a Adán y a Eva con la fruta prohibida. Se ha pensado que este pasaje es una forma en la cual las religiones intentan aplacar y controlar la comprensión de la naturaleza, es decir, si comes de la fruta del árbol del conocimiento serás expulsado de la gracia del paraíso. Por lo tanto, Satán no necesariamente es el diablo, las religiones han creado esa imagen. Se ha llamado Satán a cualquiera que sea el adversario de otra persona o de alguna creencia, así como una persona o una situación que te ponga a prueba o que te tiente a hacer el mal.


Pactos con el diablo


Los pactos con el diablo (o seres malignos) han sido populares desde la antigüedad y en diferentes naciones. Dentro del cristianismo se cuenta la historia que Teófilo, un clérigo del siglo IX, pactó con el diablo para poder llegar a ser obispo. Posteriormente se arrepintió y fue perdonado por la virgen María y el contrato con el diablo fue roto. Pactos de este tipo son muy recurridos en la literatura como en Fausto, en el folclor de los pueblos como el Krampus y San Nicolás (Sinterklass) y en series como Ned Flanders (siempre es quien menos te esperas). Incluso actualmente se ha llegado a mencionar que la gente forma alianzas con el demonio para alcanzar sus caprichos, como el presunto caso de Josué narrado en el programa mexicano de radio “La mano peluda”.





A principios del siglo XIII, se escribió un manuscrito llamado Codex Gigas que también se le conoce como “La Biblia del Diablo” y se dice que escrito por el monje benedictino checo Hermann en el monasterio de Bohemia Podlazice. La leyenda cuenta que al ser condenado a morir emparedado por violar sus votos, prometió que en una noche podría escribir un libro que honraría para siempre al monasterio y que juntaría todo el conocimiento humano. Al ver que se había echado la soga al cuello pactó con Lucifer para que le ayudara a completar la tarea. El libro fue entregado al día siguiente y en él aparece una imagen del diablo en agradecimiento por haberle auxiliado. 


Con base en esta leyenda, se cree que fue el mismo diablo el que realizó el trabajo ya que escribirlo llevaría alrededor de 20 años, aunque es posible que el monje lo hubiera estado escribiendo en secreto durante ese tiempo y que lo entregó el día que prometió engañando a todos. Aunque por otro lado ese monasterio era muy pobre y difícilmente hubieran podido haber hecho tal trabajo, por lo tanto pudo haber sido escrito en otro monasterio de Bohemia. Es un gran libro, literalmente, mide 90 cm de altura, 50 cm de ancho y 20 de grosor, está formado por 310 hojas y pesa 75 kg. Cada hoja está dispuesta en dos columnas de 106 líneas cada una, están hechas de pergamino de piel de 160 burros y se conserva a la perfección. 



Su contenido comprende a la Biblia vulgata, estudios medicinales, oraciones, tratados de historia, un calendario, conjuros y listas necrológicas entre otras cosas que se ha descubierto fueron arrancadas del libro. Las historias relatan que tiene poderes malignos ya que ha habido coincidencias desastrosas a quien lo posea como la peste, reyes caídos o incendios. Ha tenido numerosos dueños y actualmente está en la Biblioteca Nacional de Estocolmo.



Exorcismos


Si por ahora hemos hablado de pactos con el diablo, hay veces que él pacta contigo aunque no quieras, me refiero a las posesiones. Se dice que algunos de los síntomas de una posesión demoniaca (no todos aparecen en la misma persona) son: perder el control sobre su cuerpo, insomnios, pesadillas, amnesia, irritabilidad, hablar lenguas extrañas, leer el pensamiento, adivinar el futuro, fuerza física superior e insultar a la religión católica y a Dios. Varios de estos síntomas son causa de enfermedades como epilepsia, histeria, personalidad múltiple u otros síndromes. Así que pueden suponer que cuando no se conocían estos estados médicos todos pensaban que estaban poseídos. La iglesia católica es muy estricta para poder determinar si realmente el alma de una persona está luchando con un demonio o si solo es charlatanería. En caso que los eclesiásticos dicten que en verdad hay una posesión se lleva a cabo el exorcismo. Este ritual expulsa a los seres que han entrado en la persona mediante oraciones y órdenes divinas. De hecho, el bautismo y la reconciliación son exorcismos menores. Pero los exorcismos mayores o solemnes no puede hacerlos cualquiera, sino un sacerdote que esté calificado y autorizado por el Vaticano. Uno de los mayores exorcistas es el Padre Gabriele Amorth que ha realizado exorcismos por más de 24 años a más de 7 mil personas.


Satanismo contemporáneo


Estos movimientos filosóficos empezaron a principios del siglo XX, Aleister Crowley, también llamado la Bestia 666, fundó el Thelema, la cual, es una mezcla del satanismo con el hinduismo, el hermetismo, la cábala, el budismo y el taoísmo. En esta secta se practica el Magick que es un rito sexual y también se realizan invocaciones, ceremonias eucarísticas, viajes astrales, yoga, magia y adivinación. En un viaje que tuvo por Egipto, el dios Horus le dictó  “El libro de la ley” en el cual menciona que la humanidad estaba entrando a una nueva era (Aeon de Horus) y que la gente debe comenzar a vivir a su voluntad. Así, este libro es la base de su nueva religión que enmarca el  lema: “Hacer lo que tú quieras será el todo en la Ley. El amor es la ley, amor bajo voluntad”. La trinidad thelemita está compuesta por adaptaciones de dioses egipcios: Nuit, Hadit y Ra-Hoor-Khuit, por lo tanto su misticismo y cosmología están íntimamente ligados a tradiciones ancestrales egipcias, sin embargo se han mezclado con las otras religiones ya mencionadas. Sus mandamientos son altamente egocéntricos, pero también mencionan que al crecer uno debe ayudar a los otros no interfiriendo en sus propias voluntades para así liberar a toda la humanidad. Adicionalmente se menciona que los recursos naturales como animales solo pueden usados con un motivo en específico y nunca para arruinar a otra persona.


Un poco después, la Iglesia de Satán fundada por Anton LaVey, un ocultista, en 1966, reafirmó algunas de estas doctrinas individualistas. Aquí existen nueve “Pecados satánicos”, que incluyen estupidez, pretensión, engañarse a sí mismo, ser conformista, no tener perspectiva y orgullo excesivo. 


Varios de estos son de hecho hasta auto ayuda: si solo estás en la zona de confort dependiendo de la gente, haciendo planes que nunca llevarás a cabo y desperdiciando tu potencial nunca avanzarás. Se podría decir que hasta en el satanismo la mediocridad es mal vista. Eso de un punto de vista objetivo no tiene nada que ver con fuerzas diabólicas. La influencia filosófica de LaVey se ve a Satán como un símbolo de un demonio pero con un pensamiento de héroe liberador que no permite que lo dominen y está a favor del libre pensamiento: “Satanás es el símbolo de la libertad personal y el individualismo”. Realmente son agnósticos que no reconocen a ninguna entidad sobrenatural.


La lucha eterna entre Dios y el diablo ha sido la base para las religiones. La ciencia ha tratado de explicar fenómenos misteriosos usando el razonamiento lógico a pesar que hay algunos que simplemente son difíciles de entender y lo mismo aplica en los milagros. La ciencia trata de entender todos los sucesos que ocurren sin embargo muchas veces las condiciones para medirlos o la rigurosidad para estudiarlos es limitada, aun flota la pregunta ¿realmente existe el demonio? Esta pregunta es análoga cuestionar la existencia de Dios y por ahora se puede concluir que no se sabe. ¿Seguimos estando a la merced de la fe ciega, la sugestión y de enfermedades que no se han descubierto o realmente estamos a merced de la batalla entre el bien y el mal? Simplemente no lo sabemos. Si ustedes han tenido alguna experiencia que puedan compartir con nosotros déjenlo en los comentarios.


Como siempre, gracias por leerme. 


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