• Prof. Cerebrón

La pérdida del olfato puede ser relacionada con la infección provocada por COVID-19

Según las personas infectadas por COVID-19 notaron la pérdida del olfato y el gusto. Con base en esto se estudió si realmente esto puede ser un síntoma de la infección. En un estudio publicado el 12 de abril de 2020 en la revista International Forum of Allergy & Rhinology, los investigadores de UC San Diego Health liderados por Carol Yan, mostraron los primeros hallazgos empíricos que asocian fuertemente la pérdida sensorial con COVID-19, la enfermedad respiratoria causada por el nuevo coronavirus extremadamente contagioso.



Según este estudio, si tiene pérdida de olores y sabores, existen 10 veces más probabilidades de tener la infección por COVID-19 que otras causas de infección. Cabe señalar que el primer síntoma más común de una infección por COVID-19 sigue siendo la fiebre, pero la fatiga y la pérdida del olfato y el gusto siguen a otros síntomas iniciales muy comunes. Este estudio respalda la necesidad de ser conscientes de la pérdida de olores y sabores como signos tempranos de COVID-19.


Yan y sus colegas encuestaron a 1,480 pacientes con síntomas similares a la gripe y preocupaciones con respecto a la posible infección por COVID-19 que se sometieron a pruebas en UC San Diego Health del 3 al 29 de marzo de 2020. Dentro de ese total, 102 pacientes dieron positivo para el virus y 1,378 dieron negativo. El estudio incluyó respuestas de 59 pacientes con COVID-19 positivo y 203 pacientes con COVID-19 negativo.


Carol Yan dijo que el estudio demostró la alta prevalencia y la presentación única de ciertas deficiencias sensoriales en pacientes positivos con COVID-19. De aquellos que informaron pérdida de olfato y sabor, la pérdida fue marcada, no leve. Pero alentadoramente, la tasa de recuperación del olfato y el sabor fue alta y se produjo generalmente dentro de las dos o cuatro semanas posteriores a la infección. Es decir, en la recuperación del paciente.


El estudio no solo mostró que la alta incidencia del olfato y el gusto es específica de la infección por COVID-19, sino que, afortunadamente, también se encontró que para la mayoría de las personas la recuperación sensorial fue generalmente rápida. Entre los pacientes de COVID-19 con pérdida del olfato, más del 70 % había informado una mejoría del olfato al momento de la encuesta y de aquellos que no habían reportado una mejoría, muchos habían sido diagnosticados recientemente. El retorno sensorial generalmente coincide con el momento de la recuperación de la enfermedad. Curiosamente, los investigadores encontraron que las personas que informaron haber experimentado dolor de garganta con más frecuencia dieron negativo para COVID-19.

En un esfuerzo por reducir el riesgo de transmisión del virus, UC San Diego Health ahora incluye la pérdida del olfato y el gusto como un requisito de detección para los visitantes y el personal, así como un marcador para evaluar a los pacientes que pueden ser positivos para el virus.


Como se ha difundido, otros síntomas conocidos de COVID-19 incluyen fiebre, fatiga, tos y dificultad para respirar. Los encuestados en el estudio de Yan fueron con mayor frecuencia personas con formas más leves de infección por COVID-19 que no requirieron hospitalización o intubación. Los resultados subrayan la importancia de identificar síntomas tempranos o sutiles de infección por COVID-19 en personas que pueden estar en riesgo de transmitir la enfermedad a medida que se recuperan dentro de la comunidad.


Esperemos que con estos hallazgos otras instituciones sigan su ejemplo y no solo enumeren la pérdida de olores y sabores como un síntoma de COVID-19, sino que lo usen como una medida de detección del virus en todo el mundo.


Como siempre, gracias por leerme


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