• Prof. Cerebrón

¿Por qué hay plantas carnívoras?

Las plantas comenzaron a habitar la Tierra hace aproximadamente 470 millones de años durante ese tiempo, y hasta la fecha, se han adaptado a casi todos los ecosistemas terrestres. Su adaptación ha sido tal que hace unos 70 millones de años fueron capaces de desarrollar una nutrición heterótrofa muy particular: comer carne. Sabemos que las plantas consumen nutrientes a través de sus raíces y del dióxido de carbono del aire para que mediante la fotosíntesis puedan ser utilizados para su desarrollo. Sin embargo, en algún punto de la historia, la evolución las adaptó mediante la reutilización de genes destinados a sus raíces y hojas para atrapar comida.



Las plantas carnívoras tienen la ventaja de adquirir una gran cantidad de nutrientes de manera más rápida y eficaz que mediante la respiración o la ósmosis de sus raíces. Por lo tanto, pueden sobrevivir en terrenos con menos nutrientes. En la actualidad, hay cientos de especies de plantas carnívoras con diferentes métodos de captura. Entre las más conocidas están la dionaea muscipula, popularmente conocida como la venus atrapamoscas. Esta es la más conocida en el mundo y es nativa de los humedales del territorio de las Carolinas, en América del Norte. Estas son las que inspiraron a las plantas carnívoras de Mario Bros. Por otro lado, la aldrovanda vsiculosa, o bien, planta de noria acuática, se desarrolló en las aguas dulces de casi todos los continentes. Esta planta tiene una de vejiga que le ayuda a mantenerse suspendida en el agua. Su trampa está formada por dos lóbulos bordeados por numerosos dientes de pequeño tamaño unidos por una especie de "bisagra" con pelos detectores. Por otro lado, la drosera spatulata, característica de Australia, emite un olor dulzón que atrae a los insectos los cuales se adhieren a una tira pegajosa la cual se enrolla para no dejar ir a su presa.



Los científicos han descubierto que hace 70 millones de años, un ancestro autótrofo experimentó una duplicación de todo el genoma, generando una segunda copia de todo su ADN. Esto dio lugar a una duplicación que liberó una de las copias de los genes de hoja y raíz para diversificar, permitiéndoles cumplir otras funciones. Es decir, convirtió a sus hojas en raíces. Entonces, los procesos de nutrición y absorción carnívora fueron guiados por genes que de otra manera habrían servido a las raíces que buscan nutrición del suelo.



Después, ya que las plantas comenzaron a adquirir nutrientes por los animales, las raíces quedaron en segundo plano. Por lo tanto, algunos genes característicos de la nutrición por raíces fueron desapareciendo. Por ejemplo, las plántulas de plantas acuáticas de noria adquieren una protoraíz temprana, pero no se desarrolla a medida que maduran. Esta evidencia se ha encontrado en diferentes plantas carnívoras.

Finalmente, ya que sus raíces no eran tan necesarias, las hojas y las raíces evolucionaron para ser trampas. Los genes para las raíces que alguna vez se usaron para buscar y absorber nutrientes del suelo ahora se usaron para crear las enzimas usadas para digerir y absorber los nutrientes de las presas. Los genes que alguna vez se usaron en las glándulas que secretaban néctar para atraer insectos polinizadores fueron transformados en trampas, donde producen sustancias para atraer presas.


Un dato interesante es que casi todas las plantas con hojas y raíces pueden llegar a volverse carnívoras ya que tienen el material genético necesario. Sin embargo, la evolución aun no las ha obligado a hacer eso. Por mientras, hemos tenido la capacidad de domesticarlas y tenerlas en nuestras casas como decoración y como control de algunos insectos voladroes. En conclusión, las plantas carnívoras actuales son máquinas evolutivas de matar muy pacientes que esperan a que una presa caiga en sus trampas.


Como siempre, gracias por leerme.


Fuente: https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(20)30567-4


#Ciencionizados

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